
Este 2025, Sigur Rós no solo regresa a México: lo hace con ambición, con alma expandida y con una apuesta sonora que promete ser única. En la conferencia virtual que ofrecieron para medios mexicanos, los islandeses compartieron los detalles de lo que será su paso por el Auditorio Nacional y vaya que suena como todo un ritual sensorial.
Para esta edición de su gira “The Final Tour”, la banda confirmó que estará acompañada por una orquesta de 41 músicos, más coral, arreglos orquestales y un montaje que, aseguran, es el más grande que han hecho hasta ahora. En su propia palabra: “Nunca habíamos hecho un show tan grande con orquesta”.
Pero no es solo cantidad: es intención. Planean usar el órgano monumental del auditorio, luces, atmósferas mínimas, humo, silencio, para construir un paisaje sonoro y visual que pretende sumergir al público en algo más parecido a un viaje introspectivo que a un concierto tradicional.
En cuanto al repertorio, mezclarán lo nuevo y lo viejo: sonarán temas de su más reciente álbum “Átta” (2023), junto con clásicos queridos como los de su álbum conmemorativo Takk… celebrando su 20º aniversario. La idea, dicen, es balancear nostalgia, emoción y exploración sonora.
La banda confesó que este concierto en México les emociona especialmente. Dijeron que tras años de giras con orquesta, ver la posibilidad de presentarse en Latinoamérica con un montaje tan ambicioso les da una especie de “renacimiento creativo”.
Si eres fan o simplemente buscas un show distinto, sensible y potente esta fecha en el Auditorio Nacional se perfila como una experiencia para guardar en la memoria. La apuesta no es solo el sonido: es la atmósfera, la emoción y el vértigo emocional que sólo Sigur Rós sabe provocar.

