
Ghost, la banda sueca liderada por Tobias Forge, está lista para ofrecer tres noches consecutivas de ritual sonoro en el Palacio de los Deportes los próximos 23, 24 y 25 de septiembre de 2025. La ocasión no podría ser más significativa: México recibirá por primera vez en vivo el espectáculo detrás de Skeletá, el álbum que marca una nueva era en la historia del grupo.
En 2022, Ghost sorprendió al mundo con Impera, un disco que giraba en torno al ascenso y caída de los imperios. Con himnos como Call Me Little Sunshine o Spillways, la banda consolidó un sonido más accesible y rockero, lo que les abrió las puertas a audiencias aún más amplias y los catapultó a encabezar festivales en todo el mundo.
Ahora, con Skeletá (abril 2025), el grupo ha dado un giro temático: mientras Impera miraba hacia afuera, explorando estructuras de poder y crítica política, Skeletá vuelve la mirada hacia adentro. Este nuevo álbum ha sido descrito como el trabajo más introspectivo y personal de Ghost hasta la fecha, cargado de melancolía, simbolismo espiritual y una narrativa que presenta al nuevo personaje central: Papa V Perpetua.
Musicalmente, Ghost ha sabido transformarse sin perder su esencia teatral. Skeletá ofrece un sonido más oscuro y emocional, con canciones como Satanized, Lachryma y Peacefield que combinan riffs pesados con pasajes atmosféricos y un aura de liturgia rock. Esta metamorfosis refuerza el carácter camaleónico de la banda, capaz de moverse entre el heavy metal, el pop gótico y el rock de estadios.
Los conciertos en la Ciudad de México serán un ritual en toda la extensión de la palabra: una producción visual que mezcla símbolos religiosos, teatralidad oscura y un setlist que seguramente incluirá tanto clásicos como Cirice, Square Hammer o Dance Macabre, junto con la fuerza de los nuevos himnos de Skeletá.
La llegada de Ghost con tres fechas agotadas en el Palacio de los Deportes confirma lo que muchos ya intuían: la banda ha dejado de ser un fenómeno de culto para convertirse en uno de los actos más importantes del rock y el metal contemporáneo. Y en septiembre, la Ciudad de México será testigo de esa evolución.
