
Antes de que “Pumped Up Kicks” se volviera el himno millennial por excelencia, Mark Foster era un músico sobreviviendo en L.A. entre jingles publicitarios, trabajitos random y ese sueño tercamente necio de hacer algo grande.
Cuando por fin armó la banda con Mark Pontius y Cubbie Fink, la mezcla fue pura magia: beats pegajosos, sintetizadores que parecían sacados de un viaje psicodélico y letras disfrazadas de pop pero con filo.
Para 2011 ya estaban en todos lados, pasando del rollo indie-blogger al mainstream global sin perder ese mood despreocupado, californiano y colorido que los volvió irresistibles.
Esta gira está siendo la prueba de que Foster the People sigue teniendo gasolina creativa para rato. Están reinventando sus clásicos sin caer en la nostalgia barata y traen un show que vibra entre festival, rave suavecito y pop de estadio.
Además, están soltando nueva música con una vibra más madura pero igual de bailable, lo que le está dando a esta gira ese twist de “estamos de regreso, pero mejorados”.
En vivo suenan más llenos, más grandes y más juguetones, como si hubieran agarrado todo lo que los hizo icónicos y lo hubieran pasado por un filtro de 2025 para que suene fresco, brillante y ultra pulido.
No te pierdas su “Paradise State Tour” que hará escala en México el próximo 22 de noviembre, boletos aún disponibles a través de Ticketmaster

