El nombre fue casi un accidente
Nació como una broma entre referencias al doo-wop cincuentero y vibes rockabilly. Era un chiste interno… que terminó siendo marca registrada del rock latino.

Vicentico y Flavio empezaron siendo unos morros
Tenían 17 años cuando arrancaron el proyecto. Energía adolescente, cero plan maestro, puro instinto y hambre de tocar.

Pioneros del ska latino sin proponérselo
Antes de que existiera el “ska latino”, ellos ya estaban mezclando ska, rock, reggae, punk y cumbia. Básicamente abrieron camino para todos los que vinieron después.

Un MTV Unplugged rarísimo y adelantado a su época
El de 1994 es uno de los más experimentales: arreglos nuevos, percusiones fuera de lo común y un mood casi teatral. Nadie más sonaba así.

“Matador” se volvió himno continental por accidente
Era solo otra canción del disco… hasta que explotó. Radio, estadios, protestas, playlists: se convirtió en símbolo social sin buscarlo.

Pausas largas, pero nunca ruptura oficial
Se han tomado descansos, silencios, proyectos alternos… pero jamás han dicho “hasta aquí”. Ese ritmo flexible les permitió durar 40 años sin quemarse.

Una banda que también es familia
Hijos de integrantes han girado con ellos o colaborado. Es un proyecto que crece como árbol genealógico, no solo como banda. Esa energía de clan se siente en cada show.

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