
Hablar de Los Fabulosos Cadillacs es hablar de ADN puro del rock latino. Cuarenta años después, siguen sonando igual de urgentes, igual de callejeros y con la misma vibra rebelde que los volvió gigantes. Si vas al Auditorio Nacional el 21 o 22 de noviembre, estas rolas son las que sí o sí tienen que sonar para sentir el verdadero madrazo emocional de su historia.
Matador
El clásico entre clásicos. Esta canción es básicamente un símbolo latinoamericano: política, sudor, ska acelerado y ese coro que es imposible no gritar. Cuando suena en vivo, el Auditorio tiembla.
Siguiendo la luna
La balada más dolida y más hermosa que tienen. Ese tipo de canciones que te rompen y te reconstruyen en tres minutos. En vivo, la cantan TODOS. Es un momento que te deja la piel hecha nudo.
Mal bicho
La rola con mensaje eterno. Energía positiva, crítica social y un groove que te levanta del asiento aunque jures que no bailas. Es una de las más potentes del repertorio, imposible que falte.
Vasos vacíos
El himno melancólico por excelencia. La combinación de Vicentico con Celia Cruz sigue siendo mágica décadas después. Cuando suenan los primeros metales, te pega directo en la nostalgia.
Calaveras y diablitos
Un clásico de culto, lento, misterioso y con ese mood medio fantasmita que la vuelve inolvidable. En vivo te abraza y te estruja al mismo tiempo.
Manuel Santillán El León
Un estandarte del sonido más rudísimo de la banda. Riffs fuertes, actitud pura y una vibra que te recuerda que LFC siempre fueron punks tropicales antes de que existiera esa etiqueta.
No te pierdas estos y más éxitos de estas grandes leyendas el próximo 21 y 22 de noviembre en el Auditorio Nacional, boletos disponibles a través de ticketmaster
