
El día de ayer nos lanzamos al Pepsi Center WTC para cubrir el concierto de Skillet. La banda originaria de Memphis, Tennessee lleva más de tres décadas haciendo rock alternativo con tintes de metal, letras que combinan fe, resistencia y pura energía sobre el escenario. Desde el momento en que entramos, la zona estaba ya tomada por un cúmulo de personas que evidenciaba claramente que este era un show muy esperado por la afición mexicana.
El Pepsi Center, como ya es costumbre, estaba envuelto en un ambiente familiar pero vibrante, cómodo y con buena visibilidad para la mayoría. Cuando se encendieron las luces y comenzó el primer acorde de “Surviving the Game”, los coros estallaron y el recinto quedó inmediatamente entregado a la banda. Pudimos escuchar himnos como “Feel Invincible”, “Rise” y “Legendary”, todos coreados por una audiencia que no bajó la intensidad ni un instante.


Los músicos en el escenario mostraron en todo momento una energía desbordante, entusiasmo genuino y, sobre todo, agradecimiento hacia el público capitalino, que en cada pausa lanzaba un estruendo colectivo de “oe oe oe… Skillet… Skillet…”. La emoción no bajó durante toda la presentación y el público era de lo más variado en edades: desde quienes siguen a la banda desde sus inicios, hasta niños que gritaban de gusto al escuchar las rolas más icónicas.
A la mitad del concierto, el vocalista se detuvo para dar un mensaje de amor y aliento, hablando de la necesidad de seguir luchando contra esos demonios internos que todos enfrentamos día a día. Acto seguido, presentó la canción “Never Surrender”, y ese momento creó un click con la audiencia: todos unidos, coreando el nombre de la banda, transmitiendo cariño, pasión, conexión.
En el tramo final del concierto comenzaron a sonar “Hero” cuyo estribillo “I need a hero” resonó al unísono con el recinto entero, seguido por “Not Gonna Die”, “Unpopular” y “Psycho in My Head”. Pero fue con “Monster” donde prácticamente se cayó el recinto: esta canción, lanzada en 2009 como segundo sencillo de su álbum Awake, se convirtió en el mayor hit de Skillet, obtuvo certificaciones multi-platino y fue reconocida como el mayor single digital en la historia de la música cristiana. Sin duda, uno de los puntos más altos de la noche.
Para cerrar, la banda tocó “The Resistance”, tema que aparece como pista final en su álbum Unleashed y que funciona como himno de resistencia, de levantarse, de voz para quienes no han sido escuchados.

Foto y Reseña:
Eliseo Lorenzo
