Tuvimos la oportunidad de presenciar el increíble cierre del “Unreal Unearth Tour” de Hozier en el icónico Palacio de los Deportes, y aquí en Euphonico te lo contamos todo:
Desde que llegamos al recinto, la energía se sentía en cada rincón del venue. A pesar de que esta vez el Palacio no fue habilitado en su totalidad, el entusiasmo del público era evidente ya que la gente esperaba ansiosa la llegada del cantante irlandes.
El concierto inició alrededor de las 9:15 p.m., cuando Hozier salió al escenario interpretando “De Selby (Part 1)”, encendiendo de inmediato a uno de los públicos más ruidosos que hemos tenido la oportunidad de presenciar. Seguido de “De Selby (Part 2)”, “Jackie & Wilson”, entre varias otras, el concierto continuó con mucho entusiasmo desde los primeros minutos ya que había una gran expectativa, especialmente después de los dos exitosos shows que Hozier ofreció el año pasado en el Pepsi Center WTC, los cuales dejaron a sus fans con ganas de más. Esta presentación marcó su cuarto show en territorio mexicano, consolidando aún más la conexión especial que el artista mantiene con sus fans en el país.
La velada continuó con temas como “Nobody’s Soldier” y “From Eden”, alternando entre las canciones de su álbum más reciente y los temas más icónicos de su primer álbum de estudio. Esto logró que el show se mantuviera muy dinámico, con el público coreando y gritando en cada momento del concierto.
También es importante destacar la producción y los visuales del espectáculo. El escenario contaba con aproximadamente seis paneles de malla que subían y bajaban, proyectando animaciones e imágenes que te envolvían en lo impresionante del concierto. A título personal, es algo que pocas veces se ve en un show, y sin duda se agradece el nivel de detalle y dedicación que aportaron a la velada.
A estas alturas de la noche, Hozier ya había agradecido al público mexicano por el enorme apoyo y la calidez que se sentía en el recinto. Mencionó lo emotivo que resultaba para él cerrar su gira en el país, y no pudo evitar confirmar que la fama del público mexicano como el mejor del mundo es totalmente cierta.
El artista sorprendió al público interpretando canciones que no suelen formar parte de su setlist habitual, como “Like Real People Do”, además de algunos temas muy esperados de su ya mencionado primer álbum.
Más adelante, se vivió uno de los momentos más divertidos de la noche cuando Hozier comentó que había descubierto que sus fans mexicanos lo llaman “Andrés José”, haciendo referencia a su nombre real, Andrew John Hozier-Byrne. El comentario provocó risas entre el público, reforzando aún más la conexión que hubo con el Palacio de los Deportes.

Posteriormente Hozier interpretó las muy esperadas “Too Sweet” “Someone New”, y la canción que hizo que muchos de sus fans lo conocieran allá en el lejano 2014, “Take Me To Church” tema icónico de su carrera musical.
Ya en la recta final de la noche, tuvimos la suerte de estar en el lugar perfecto dentro de la zona General, justo cuando Hozier apareció caminando y saludando a sus fans por la pasarela que dividía General A de General B. El artista subió a una pequeña tarima para interpretar “Cherry Wine” y “Unknown”, acercándose al público que se encontraba más atras. Sin duda, fue un momento inolvidable y muy especial para los más fans que pudieron vivirlo tan de cerca.
La noche acabó con “Work Song” y con una bonita despedida de Hozier y de los talentosos músicos que forman parte de su equipo, dando así por terminada una de las velada más ruidosas y energéticas que hemos presenciado en los últimos conciertos en la CDMX.
Sin lugar a dudas, fue una noche verdaderamente especial. No podemos esperar a saber cuándo regresará Hozier a tierras mexicanas porque en definitiva, no nos podemos perder su próxima visita.
Texto: Pablo Martínez
