Pocas bandas pueden jactarse de mantenerse peligrosamente vivas después de más de cuatro décadas. Menos aún pueden hacerlo sin haber cedido a las modas, a la corrección política o al desgaste del tiempo. Ilegales, la legendaria banda asturiana comandada por Jorge Martínez, no solo lo ha logrado: lo ha convertido en su filosofía. Ahora, en 2025, regresan a México como parte de su gira “Joven y Arrogante”, título de su más reciente disco, con una fecha programada para este 7 de julio en el Foro Puebla.

La visita no es una simple parada nostálgica. Ilegales traen bajo el brazo un nuevo álbum que, como todo lo que han hecho a lo largo de su historia, no busca agradar, sino sacudir. “El rock ha sido siempre cosa de delincuentes y tipos peligrosos. En el momento en que eso se pierde, se convierte en un producto de supermercado”, ha dicho Jorge Martínez. Y esa frase resume perfectamente el espíritu de un grupo que nunca se domesticó.

Jorge Martínez, el alma y cerebro de la banda, nunca ha escondido sus influencias, pero tampoco se ha subordinado a ellas. Hay rastros de The Stooges, Lou Reed, Sex Pistols, Johnny Cash o incluso de Elvis Presley, pero pasados por un filtro ácido y muy personal que convierte cada canción en una declaración de principios. La escuela del rock clásico americano y del punk británico se funde con la crudeza del desencanto español de los 80 y 90.

Pero Ilegales no son solo actitud: hay en su música una precisión quirúrgica, una obsesión por el riff exacto, el verso venenoso y el ritmo que muerde. No buscan hacer hits: buscan hacer canciones que resistan el paso del tiempo y sigan incomodando a quien las escucha por primera vez.

Más allá del sonido, lo que inspira a Ilegales es el mundo mismo: el absurdo, la violencia estructural, la banalidad moderna, el amor como amenaza o salvación, el paso del tiempo, el deseo, la decadencia. Todo cabe en su discurso si puede ser narrado con furia o sarcasmo.

Y si bien muchas bandas optan por suavizar su discurso con los años, Ilegales han hecho lo contrario. Con “Joven y Arrogante”, su más reciente álbum, demuestran que su creatividad no envejece, solo se vuelve más certera y peligrosa.Ilegales hacen música que no necesita permiso.

Escucharlos es asumir un riesgo: el de enfrentarse a la verdad, con guitarra y distorsión.

Texto: Sergio H. Silva

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